Investigaciones recientes del sector refuerzan este cambio. ECA International destaca que la experiencia del empleado ahora abarca todo el ciclo de vida de la asignación, desde la preparación hasta la repatriación, y está directamente vinculada a la terminación anticipada y a los resultados de rendimiento. La investigación de movilidad de EY de 2026 muestra que el 80% de los empleados tienen más probabilidades de permanecer con su empleador después de una experiencia de movilidad positiva, mientras que el 95% afirma que la confianza influye en su disposición a reubicarse de nuevo. Estas no son medidas periféricas. Son indicadores del éxito de la asignación, la retención y la eficacia del programa.
El traslado funciona. La asignación no
Los servicios de movilidad global se han vuelto más estructurados, más consistentes y más fiables en la ejecución del traslado en sí. Los procesos son más claros, el cumplimiento es más sólido y la reubicación rara vez es el motivo por el que fracasan las asignaciones. La cuestión no es si el traslado se realiza. Es si la asignación funciona una vez que se ha realizado.
Aquí es donde la brecha se hace más visible. Las organizaciones siguen invirtiendo en asignaciones internacionales para desplegar talento, apoyar la expansión e impulsar el crecimiento empresarial, pero las condiciones necesarias para que esas asignaciones tengan éxito no siempre se apoyan plenamente una vez que el empleado ha llegado. A menudo se espera que el rendimiento comience de inmediato, a pesar de la realidad de que el individuo está navegando por un nuevo entorno, nuevos sistemas y una forma diferente de vivir y trabajar.




