Por qué las organizaciones dudan en cambiar
Existe una sólida base de investigación conductual que ayuda a explicar esto.
Sesgo del statu quo (Samuelson y Zeckhauser, 1988) describe la tendencia a preferir el estado actual, incluso cuando las alternativas pueden ofrecer mejores resultados. Junto a esto, aversión a la pérdida (Kahneman y Tversky, 1979) destaca que las personas tienden a dar mayor peso a las pérdidas potenciales que a las ganancias equivalentes.
En la práctica, esto significa que los desafíos a corto plazo asociados con el cambio, como el esfuerzo de transición, la interrupción percibida y la incertidumbre, a menudo se priorizan sobre las mejoras a largo plazo.
Es una respuesta completamente racional. Pero también puede retrasar decisiones que la mayoría de las organizaciones ya saben que deben tomarse, particularmente cuando el verdadero coste de permanecer no se hace evidente por completo.




