El K2 facilita el movimiento de personas y sus bienes en todo el mundo. Si bien estos servicios son esenciales para las empresas globales, su prestación conlleva un impacto ambiental significativo, especialmente en términos de emisiones de gases de efecto invernadero y otras huellas ecológicas.
Este proyecto de doctorado, que está llevando a cabo la Universidad de Bath en colaboración con K2 como parte de una asociación continua entre la industria y el mundo académico, tiene como objetivo analizar críticamente y mitigar los impactos ambientales de las operaciones de K2. El estudio utiliza la evaluación del ciclo de vida (LCA) y las metodologías de pensamiento sistémico para evaluar exhaustivamente los procesos de K2, identificando las áreas clave en las que los impactos ambientales son más significativos.
Al crear modelos de escenarios detallados, el proyecto demostrará cómo los diversos cambios operativos pueden afectar los costos, las emisiones y otros indicadores ambientales. Este enfoque garantiza que K2 pueda tomar decisiones bien informadas que equilibren los objetivos de sostenibilidad con la viabilidad económica. Además, el estudio hace hincapié en la importancia de los materiales de embalaje sostenibles, ya que reflejan las prioridades de los clientes y reafirman el compromiso de K2 con la responsabilidad medioambiental. La investigación del proyecto de doctorado también se centrará en ofrecer conocimientos metodológicos y sectoriales más amplios.
Dado que la beca comenzó oficialmente en septiembre pasado, nos reunimos con Haniyeh Hajatnia, estudiante de doctorado de la Universidad de Bath y directora del proyecto, para averiguar cómo va el proyecto, un año después.


